Harriet I. Jørgersen & Celcil I. Blackburne.
Ejnar Munksgaard, København, 1941.
La elección del nombre en latín de este curioso libro tiene su explicación y nos retrae a los tiempos en el que el latín era la lengua de cultura por excelencia. Este multilingüe glosario recoge el nombre de 451 aves en 17 lenguas de Europa, a las que hay que añadir el latín que las encabeza y en ciertas entradas el inglés americano que deja la nómina en 19 lenguas diferentes.
No es un capricho curioso o un ejercicio filológico de comparación. Los autores explican la necesidad práctica de un diccionario para comunicarse las redacciones periodísticas o agencias de noticias, las diversas personas que llaman desde multiples rincones de Europa para dar cuenta de avistamientos de aves anilladas, etc. Todo ello, y en palabras de los editores representados por Erwin Stresemann que firma 17 veces el prefacio que abre el libro, con el propósito que ayude a promover la buena inteligencia internacional en el sentido literal como también en el sentido más alto.
Este glosario europeo surgió en Dinamarca con la ayuda financiera de Rask-Ørsted Fondet y con Harriet I. Jørgersen como su autor principal. Las otras 16 lenguas que acompañan al danés y al latín son el checo, alemán, inglés, español, francés, islandés, italiano, húngaro, holandés, noruego, polaco, portugués, ruso, suomi, sueco y turco, en riguroso orden alfabético anglo-danés.
Los autores han contado con un colaborador por idiomas, Luis Iglesias de Santiago para el español y Jean Delacour de Château de Clères para el francés entre ellos, y con hasta 4 colaboradores locales de København.
En una primera parte aparece la nomina de las diferentes especies dispuestas en los 17 idiomas a tres columnas precedidas por el propio nombre del idioma, y de a dos bloques por página, lo que da 6 especies por página y 75 páginas más una para listar las 451 especies elegidas. El orden de presentación es de nuevo extrictamente alfabético, esta vez según el nombre latino que en negrita y acompañado de una numeración correlativa encabeza cada especie. Este número es la referencia utilizada en los índices que dispuestos por idiomas y de nuevo alfabéticamente siguen al cuerpo principal.
Cierra este intersante libro un index librorum, básico y en el que predominan los libros alemanes y nórdicos, y donde los españoles están representados por el de J. Arévalo y Baca, Aves de España, de 1887, el de V. de los Reyes y Prosper, Catálogo de las aves de España, Portugal é Islas Baleares, de 1886, y el más moderno de A. v. Jordan sobre la avifauna de Mallorca y Menorca en Alemán. La avifauna francesa, por su parte, de mano de A. Manegaux y su monumental Les oiseaux de France, 1932-37.